Una creencia común y peligrosa es pensar que cualquier extintor sirve para cualquier fuego. Usar el agente incorrecto (por ejemplo, agua en un fuego eléctrico) puede causar electrocución o propagar las llamas violentamente.

Para proteger su empresa correctamente, debe conocer los riesgos presentes en sus instalaciones:

  • Extintores de PQS (Polvo Químico Seco): El «Todoterreno» Son los más comunes (Clasificación ABC). Son efectivos para materiales sólidos (madera, papel), líquidos inflamables (gasolina, pintura) y equipos eléctricos.

    • Ideal para: Pasillos, almacenes generales, áreas de carga y oficinas estándar.

    • Nota: El polvo deja residuo, por lo que requiere limpieza posterior.

  • Extintores de CO2 (Dióxido de Carbono): El «Limpio» Este gas desplaza el oxígeno y enfría el fuego. No deja residuos y no es conductor de electricidad (Clasificación BC).

    • Ideal para: Salas de servidores, laboratorios, tableros eléctricos y cocinas industriales donde no se quiere dañar la maquinaria con polvo químico.

  • Extintores de Agua Presurizada: Solo sirven para fuegos Clase A (Sólidos como madera o cartón). Nunca deben usarse donde haya riesgo eléctrico o combustibles líquidos.

    • Ideal para: Archivos de papel o depósitos de madera sin riesgo eléctrico cercano.

Asesoría experta Elegir mal el tipo de extintor es un riesgo de seguridad y una mala inversión. Permita que nuestro equipo de ingeniería evalúe su espacio y le recomiende la distribución exacta de equipos según la carga de fuego.